Vivo en Caracas en una casa pequeña. Hay un gran roble cerca de mi casa. A menudo voy allí después de la escuela. El roble es muy alto y viejo. Tiene ramas grandes y hojas verdes. Me gusta sentarme bajo el roble y leer un libro.
Cuando estoy bajo el roble, me siento tranquilo. Es un lugar especial para mí. A veces cierro los ojos y escucho el viento en las hojas. El sonido me hace sentir feliz. El roble también me da fuerza. Cuando estoy triste o preocupado, voy allí y me siento mejor.
También llevo a mis amigos al roble. Jugamos y hablamos bajo sus ramas. A todo el mundo le encanta el gran roble. Es un árbol especial para nosotros. El roble me hace pensar en muchas cosas hermosas. Me hace sentir seguro y feliz. Es un lugar mágico que inspira emociones.